Salinas Chávez, Eduardo; Middleton, John. 1998. La ecología del paisaje como base para el desarrollo sustentable en América Latina / Landscape ecology as a tool for sustainable development in Latin America. http://www.brocku.ca/epi/lebk/lebk.html
M. Sebastiani, M. Villaró, & H. Alvarez. El Enfoque De La Ecología Del Paisaje Aplicado En Las Evaluaciones Ambientales. Caso En Estudio: Análisis De Sensibilidad Ambiental En Un Proyecto De Desarrollo Petrolero En Venezuela, Sur América.
VERSIÓN PRELIMINAR / PRELIMINARY VERSION
El enfoque de la Ecología del Paisaje aplicado en las evaluaciones ambientales.
Caso en estudio: Análisis de sensibilidad ambiental en un proyecto
de desarrollo petrolero en Venezuela, Sur América.
Sebastiani,(1,2) M., Villaró,(2) M. y H. Alvarez(1,2)
Departamento de Estudios Ambientales(1)
Instituto de Recursos Naturales Renovables(2)
Universidad Simón Bolívar
Apartado Postal 89000
Caracas, Venezuela
Fax: 02 - 906 30 36
E-mail: smirady@usb.ve ; halva@usb.ve
1) Introducción
La evaluación ambiental es uno de los requisitos que propuso la World Commission on Environment and Development (WCED,1987) para el logro del Desarrollo Sustentable. La comisión indica que los Estados deben elaborar o exigir una evaluación ambiental previa a la aprobación de una actividad propuesta, que pudiera afectar de forma significativa el ambiente o el uso de los recursos naturales. En Venezuela se ha adoptado el principio de las evaluaciones ambientales con el propósito de lograr una relación armónica entre el hombre y la naturaleza.
La evaluación ambiental constituye un instrumento de acción forzadora para asegurar que las políticas y metas definidas por los Estados, en relación a la protección del ambiente, realmente se incorporen en los programas y acciones que conlleven a una ocupación del territorio. Esta evaluación debe presentar una discusión completa e imparcial de los efectos o impactos significativos en el ambiente, y debe informar a los que toman decisiones y al público de las alternativas razonables que podrían evitar o minimizar los impactos negativos y mejorar la calidad del ambiente (Council on Environmental Quality,1978).
En la evaluación ambiental, ambiente incluye al medio social y económico de la propuesta en análisis, así como el medio natural (físico-biótico) donde ésta se desarrolla. Debido a esta concepción del ambiente, para llevar a cabo una evaluación ambiental se requiere de un enfoque sistémico interdisciplinario que asegure el uso integrado de las ciencias naturales y sociales y de las artes de diseño ambiental, en la planificación y toma de decisiones que puedan tener un impacto en el ambiente (Council on Environmental Quality,1978). Es en esta integración donde las autoras piensan que el enfoque de la ecología del paisaje es adecuado para poder visualizar los elementos del medio, relevantes para el análisis de un proyecto de desarrollo, como una entidad holística.
El presente trabajo tiene como objetivo ilustrar la utilidad del enfoque de la ecología del paisaje, a través del concepto de paisaje, para establecer en las evaluaciones ambientales grados de sensibilidad del medio en relación a una intervención humana.
Para lograr el objetivo planteado se presenta la metodología y los resultados obtenidos en el análisis de la sensibilidad ambiental realizado para un Proyecto de desarrollo petrolero.
2) Venezuela como sujeto de estudio de la ecología del paisaje y el caso en estudio en este contexto.
Venezuela está localizada al norte de la América del Sur y al sur del Mar Caribe, y tiene una extensión de 912.050 Km2. A pesar de su relativa poca extensión en relación a otros países latinoamericanos, presenta una heterogeneidad muy alta desde el punto de vista ambiental. Esto hace que exista en ese espacio un complejo de características climáticas, fisiográficas, biológicas, económicas, sociales y culturales, que permiten categorizar su territorio en regiones, desde la perspectiva de la ecología del paisaje (Forman y Godron,1986). Así, se pueden identificar 7 regiones, ordenadas a continuación según su antigüedad: Escudo Guayanés, Sistema de la Costa, Sistema de las Andes, Sistema Coriano - Península de Paraguaná y Depresiones del Yaracuy y Barquisimeto-Carora, Llanos, Llanura Deltáica y Depresión del Lago de Maracaibo (Cárdenas, 1965). Cada una de éstas regiones contiene paisajes diferentes.
Dentro del contexto mencionado, el proyecto a analizar se emplaza en la Región de los Llanos y en la subregión de los Llanos Orientales en particular, dentro de los límites administrativos del Estado Anzoátegui. En esta subregión se puede identificar, desde el punto de vista de la macroheterogeneidad espacial (Forman y Godron,1986), la unidad de mesa (Cárdenas, 1965; MARNR, 1979) o altiplanicie de la mesa (COPLANARH, 1974). Es precisamente en esta unidad donde se localiza más específicamente el área del proyecto.
Según COPLANARH (1974), la altiplanicie de la mesa forma parte de los grandes conjuntos de paisajes de los medios de ablación. Se distingue como unidad, por la presencia de inmensos explayamientos del pleistoceno inferior. Dentro de esta macro unidad COPLANARH (1974) señala que se pueden diferenciar, de acuerdo a la evolución geomorfológica post-tectónica, las unidades de paisajes que se listan a continuación:
Es de hacer notar que coexistiendo con la unidad de altiplanicie de mesa pueden haber otros medios de ablación como colinas (medianas y/o abruptos de altiplanicies, o bajas a medianas), medios de acumulación representados por valles, y estribaciones del tramo oriental de la cordillera de la costa.
Dentro del contexto planteado, el área donde se emplaza el proyecto en estudio presenta las siguientes unidades de paisajes:
3) El estudio de la ecología del paisaje en Venezuela
Zonneveld (1988) señala que lo básico de la ecología del paisaje, y lo que la diferencia de otras disciplinas, es la suposición de que un espacio específico de un paisaje es una entidad holística, que incluye todos sus componentes heterogéneos, incorporando al hombre como un elemento más del conjunto. El autor señala asimismo que el objeto de estudio de la ecología del paisaje es el "paisaje", correspondiendo éste a la heterogeneidad de un área de tierra compuesta por un grupo de ecosistemas interactuantes, que se repite en forma similar a lo largo del espacio (Forman y Godron,1986).
En Venezuela, el término paisaje es utilizado por variadas disciplinas. Así por ejemplo, en arquitectura se usa para denotar el aspecto visual o estético del espacio en estudio. Los especialistas de las ciencias de la tierra (geógrafos, agrónomos, geomorfólogos, entre otros) y biólogos, utilizan el término paisaje para identificar patrones individuales de superficie definidos en función de unos atributos de la tierra, identificados por cada disciplina en cuestión y para entender la realidad espacial de forma sistémica.
Con la última visión de paisaje, se han realizado estudios claves en Venezuela para el entendimiento de la heterogeneidad ambiental del país. Un estudio pilar en este sentido es el Inventario Nacional de Tierras de COPLANARH (1974), el cual sirvió de base posteriormente, para la elaboración de los Sistemas Ambientales Venezolanos (MARNR, 1984). En relación a este último documento es importante mencionar que se definieron en él entidades territoriales, o áreas naturales, sobre la base de atributos físicos reconocibles y diferenciables cartográficamente. Estas macro unidades fueron luego analizadas a nivel de subregiones y áreas.
Sin embargo, aún cuando el concepto de paisaje y el enfoque de la ecología del paisaje es aplicado por diferentes disciplinas en Venezuela, resulta interesante el hecho de que en el país no existe un entrenamiento formal en las universidades, a manera de cátedra, sobre la ecología del paisaje.
4) El caso en estudio: análisis de la sensibilidad ambiental en un proyecto de desarrollo petrolero con el enfoque de la ecología del paisaje
Como caso en estudio se seleccionó un Proyecto de extracción y exploración petrolera. Se plantea como una actividad para 20 años y se enmarca dentro de las nuevas modalidades que ha establecido Petróleos de Venezuela (PDVSA) de Convenios de Servicios de Operación para la reactivación de campos petroleros existentes. En estos campos petroleros, PDVSA considera que la producción en los pozos operativos es marginal para los índices de producción de crudo de las operadoras venezolanas. Sin embargo, es necesario acotar que el área en estudio es parte del Estado Anzoátegui donde la actividad petrolera tradicionalmente ha liderizado la economía.
Para el análisis del caso se trabajó bajo la modalidad de "Evaluación Ambiental Específica" (República de Venezuela,1996), dado que el Proyecto corresponde a la reactivación y ampliación de áreas que ya estaban en producción.
A continuación se presenta el esquema metodológico utilizado para llevar a cabo la evaluación específica y los resultados obtenidos en el análisis de la sensibilidad ambiental de dicho Proyecto, destacándose la utilidad de incorporar el enfoque de la ecología del paisaje en las evaluaciones ambientales a fin de apoyar un desarrollo sustentable.
Así, los pasos seguidos para la evaluación específica del Proyecto fueron (IRNR,1996):
En el contexto del presente trabajo, interesan los pasos relativos a la caracterización integrada de las unidades de paisaje, la definición de elementos ambientalmente críticos y la identificación de la sensibilidad ambiental de las unidades de paisaje, para los cuales se utilizo en particular el enfoque de la ecología del paisaje. A continuación se explican estas fases, mostrando los resultados obtenidos.
La caracterización ambiental del área se enfocó a través de la identificación y análisis de unidades de paisaje, lo que permitió establecer áreas homogéneas desde el punto de vista ambiental, que fueron cartografiadas a escala 1:50.000. La caracterización se llevó a cabo con un enfoque operativo, es decir, teniendo en mente al proyecto en análisis y sus efectos potenciales (directos, indirectos y acumulativos).
Para la caracterización de cada una de las unidades de paisaje se consideraron los aspectos siguientes: geología y geomorfología superficial, hidrología superficial, vegetación y fauna, calidad de agua, uso de la tierra y centros poblados, por ser éstos los más relevantes en relación a las características de proyecto de desarrollo. Para la representación cartográfica de la geología e hidrología superficial, así como el uso de la tierra, se empleó la escala 1:50.000, mientras que la vegetación aún cuando fue levantada con detalle de 1:25.000, se presenta cartografiada a escala 1:50.000.
Cada unidad de paisaje se trató bajo un enfoque sistémico, identificando los compartimientos y relaciones relevantes, a fin de obtener información de los elementos del ambiente que podrían ser afectados por el proyecto en estudio y viceversa, con la finalidad de poder prever la magnitud de los cambios esperados con la puesta en marcha del mismo. A partir de este análisis sistémico, que a los fines del estudio se denominó caracterización ambiental integrada, se obtuvieron esquemas operativos para cada unidad de paisaje, donde se destacan los compartimientos y relaciones relevantes para su funcionamiento.
De acuerdo a lo planteado, se identificaron en el área de estudio cinco unidades de paisajes: Colinas bajas, Mesa no disectada, Mesa disectada, Montaña alta y Valles (Valles de fondo ancho y valles encajados). Dado que las valles identificados se localizaban dentro de diferentes unidades de paisaje de mayor extensión, las características de los mismos se incluyeron dentro de la unidad de paisaje que los contenía. La Figura I muestra un ejemplo de los esquemas obtenidos, aplicado a las unidades de paisaje de Mesa no disectada-Valle encajado en particular. Estos diagramas se describieron en detalle en el texto del estudio.
En el caso de los centros poblados, debido a la estrecha interdependencia que existe entre ellos, el aspecto socioeconómico se analizó como un todo y no por unidades de paisaje.
Partiendo del análisis de la caracterización integrada del área, se pudieron determinar los compartimientos y relaciones críticas para el funcionamiento de los sistemas naturales y antrópicos. Ello sirvió para definir los criterios de sensibilidad para toda el área bajo estudio y determinar los elementos que deben tenerse como prioritarios al momento de la intervención petrolera, a fin de asegurar el mantenimiento de los sistemas descritos. A manera de ejemplo, la Figura I muestra los compartimientos críticos en las unidades de paisaje de Mesa no disectada-Valle encajado.
La Tabla I muestra el listado de elementos críticos identificado para los aspectos particulares analizados. Estas dos primeras columnas de la tabla son similares para el análisis de sensibilidad de todas las unidades de paisaje consideradas.
Una vez identificados los elementos en las unidades de paisaje que debían tenerse presente al momento de la intervención petrolera, éstos se categorizaron en tres niveles de sensibilidad: alta media y baja. El criterio para ello fue la respuesta del elemento crítico frente al impacto de la actividad petrolera misma o de sus conexas.
Se consideraron como de sensibilidad alta aquellos elementos cuya respuesta a la intervención pudiera significar cambios substanciales en el funcionamiento de los sistemas ecológicos allí representados, ya fuera por la afectación directa de algún componente o componentes del sistema o sistemas, o por alteración de procesos (flujos de energía, ciclaje de nutrientes, flujos hídricos, etc.).
Fundamentado en esta misma base conceptual, se consideraron de sensibilidad media a aquellos elementos cuyas respuestas a la intervención implicaban también cambios en el funcionamiento del sistema, si bien estos cambios podían ser no son tan marcados y podían ser mitigados incorporando las medidas pertinentes. Por último se le asignó sensibilidad baja a los elementos con respuestas "leves o bajas" frente a la intervención propuesta.
A continuación se muestran los niveles de sensibilidad propuestos, asociados con los elementos críticos identificados (columnas tres de la Tabla I):
Sensibilidad alta
Areas de pendientes elevadas
Areas morfodinámicamente activas o potencialmente activas
Zonas donde la infiltración es mayor que la escorrentía
Cursos de agua permanentes, que abastezcan poblaciones o sirvan para riego
Cabeceras de ríos
Areas de cultivos o aptas para ello:
Agricultura semi-comercial con tendencia a la horticultura
Cultivos anuales mecanizados
Agricultura de subsistencia
Ganadería intensiva
En esta categoría se incluyen áreas protegidas presentes en las unidades de paisaje, tales como Areas bajo Régimen de Administración Especial y territorios de las comunidades indígenas, por mandato expreso del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Asimismo, la presencia de arcillas expansivas se consideró como elemento de alta sensibilidad, no por que su presencia le confiera un grado particular de sensibilidad al medio natural, sino porque constituye un elemento que podía implicar afectaciones al desarrollo del proyecto por ocasionar inestabilidad en la infraestructura petrolera de producción o conexa.
Sensibilidad media
Areas con drenajes intermitentes
Vegetación de bosque decíduo
Ganadería semi-intensiva
Sensibilidad baja
Areas con baja densidad de drenajes superficiales intermitentes
Bosque decíduo espinoso y vegetación de sabana arbolada e inarbolada
Ganadería extensiva.
Luego de la categorización de los elementos críticos en la unidades de paisaje en grados de sensibilidad, se elaboró una lista de chequeo en forma de matriz para cada unidad de paisaje, en la que se verificó la presencia de los elementos críticos jerarquizados con la ayuda de los mapas temáticos. Así se pudo determinar la presencia o no de dichos parámetros en estas unidades o en sectores de las mismas (cuarta columna de la Tabla I), y ponderar su contribución a la sensibilidad integrada por sector o para toda la unidad. La Tabla I es un ejemplo de la lista de chequeo correspondiente al paisaje de Mesa disectada.
Finalmente, la combinación de los niveles de sensibilidad específicos de cada elemento presente, dio la sensibilidad para toda la unidad o sectores de la misma.
Al analizar las planillas en un taller de trabajo interdisciplinario, la mayor frecuencia de elementos con el mismo nivel de sensibilidad condicionó la sensibilidad general. Sin embargo, la existencia de elementos con diferentes niveles de sensibilidad en sectores específicos dentro de una misma unidad (columna de observaciones de la Tabla I), determinó, en muchos casos, niveles de sensibilidad diferentes (por sectores) dentro de una misma unidad de paisaje analizada.
Cabe destacar que en relación al elemento socioeconómico y demográfico, no se consideró la afectación directa a centros poblados, ya que el Proyecto no contempla la penetración a los mismos, sino más bien la afectación indirecta a través de su base económica, la cual tiene un sustento importante en el medio físico-natural.
Una vez asignado el nivel de sensibilidad a las diferentes unidades de paisaje, esta información fue representada cartográficamente a escala 1:50.000, destacándose aquellas variables o grupos de ellas (elementos) que determinan condiciones diferentes de susceptibilidad a las actividades del Proyecto. Estas variables están relacionadas con propiedades inherentes al sistema, con el tipo de uso al que está sometida el área en cuestión y con las restricciones legales que impone la normativa ambiental vigente.
El mapa de sensibilidad ambiental generado, producto de la caracterización, sirvió como base para dar condicionantes de localización para la infraestructura propuesta por el Proyecto, sobre la base de la identificación de los elementos críticos o de alta sensibilidad presentes. Asimismo, constituyó la matriz ambiental sobre la cual se evaluaron los posibles efectos que pudieran generar las actividades asociadas al Proyecto.
En el caso de estudio analizado, se evidencia que el concepto de paisaje resultó sumamente útil para:
La incorporación de estas tareas en las evaluaciones ambientales soporta mejor las decisiones que luego se tomarán para permitir o negar la ocupación del territorio a una determinada actividad propuesta. Esto es básico para el logro de un desarrollo sustentable, pues reorienta el desarrollo tecnológico al incorporar en éste consideraciones ambientales (WCED,1987).
Las autoras consideran que, para el caso particular de estudio, el enfoque de la ecología del paisaje no presenta inconvenientes en su aplicación para las evaluaciones ambientales.
De acuerdo a la experiencia, el problema o inconveniente no concierne a la ecología del paisaje como tal, sino al desconocimiento de este enfoque por parte de los profesionales que integran un equipo interdisciplinario.
Para aplicar el enfoque de la ecología del paisaje en evaluaciones ambientales, no es suficiente contar con profesionales de varias disciplinas. Es imprescindible tener un equipo de profesionales que trabajen con la visión sistémica para la caracterización integrada, y que luego el producto se verifique y mejore con la opinión del conjunto de experto del grupo. Asimismo, la sensibilidad general de las unidades de paisaje debe ser producto de un consenso del equipo de expertos en conjunto.
En estas situaciones es imprescindible contar con un equipo de coordinación capaz de:
Dentro de este contexto, el desconocimiento del enfoque de la ecología del paisaje dificulta el producto de un equipo interdisciplinario que aborda un mismo problema, con la meta de aportar medidas que mejoren al proyecto analizado.
7) Sugerencias para las evaluaciones ambientales en el contexto latinoamericano a través del caso en estudio
Las evaluaciones ambientales, como se mencionó en la introducción, son consideradas una herramienta para el Desarrollo Sustentable. En el caso específico venezolano, la adaptación de esta principio para el Desarrollo Sustentable ha generado un grupo de normativas ambientales que van desde Decretos específicos hasta una Ley Penal del Ambiente.
Lo importante en estas evaluaciones es que su producto se traduzca en información relevante para la toma de decisiones por parte del organismo regulador, que en el caso venezolano es el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Por lo tanto, las evaluaciones ambientales sí tienen relevancia en el contexto latinoamericano.
Dado que en los países latinoamericanos se ha acentuado la propuesta de proyectos en nuevas áreas con miras a alcanzar el desarrollo deseado, el análisis espacial de un proyecto, dentro de la información de la evaluación ambiental, es fundamental para poder relacionar las características del medio con los efectos del proyecto. Tanto es así, que para el otorgamiento de financiamiento por parte de organismos internacionales, es requisito llevar a cabo una evaluación ambiental con miras a evidenciar la factibilidad ambiental del mismo y la incorporación de medidas para evitar, minimizar o corregir los potenciales efectos negativos del proyecto.
Dado que en las evaluaciones ambientales cada experto analiza la realidad desde su perspectiva, es necesario hacer un trabajo de engranaje de información, lo cual es básico para poder entender los nodos críticos en la gestión ambiental relativa al proyecto. Es aquí donde el concepto de paisaje toma relevancia, al permitir agrupar diferentes elementos analizados del espacio en unidades cartografiables sintetizadoras de información.
Asimismo, al agrupar las variables espaciales analizadas en unidades de paisaje, se facilita la comparación entre las mismas con la finalidad de identificar aquellos sectores del área en estudio que son más o menos sensibles a la actividad propuesta.
Aun cuando una buena base cartográfica actualizada, a escala detallada, es fundamental, es importante mencionar que en latinoamérica la información básica detallada no necesariamente se tiene a mano al momento de analizar un proyecto. Dado que las unidades de paisajes pueden ser identificables sobre un mapa físico contentivo de información topográfica, hidrológica y litológica, y que luego pueden ser corroboradas en campo, esto permite que a pesar de no tener información detallada se logre una caracterización operativa del área, para:
Para llevar a cabo una evaluación ambiental, se requiere de un enfoque sistémico interdisciplinario para asegurar una buena toma de decisiones con la finalidad de prevenir, corregir o mitigar los impactos negativo de una acción propuesta sobre el medio y viceversa.
En esta integración el enfoque de la ecología del paisaje es fundamental para poder visualizar los elementos del medio, relevantes para el análisis de un proyecto de desarrollo, como una entidad holística.
El concepto de paisaje es de suma importancia para las evaluaciones ambientales pues su aplicación permite visualizar espacialmente las características del área en estudio. Además permite analizar las unidades espaciales identificadas bajo un enfoque sistémico, lo cual posibilita identificar compartimientos y relaciones relevantes que pudieran ser afectados por el proyecto y viceversa.
Dado que para definir paisajes se necesitan identificar atributos, el analizar la totalidad del área en estudio bajo este mismo esquema, permite luego comparar sectores para dar una escala de grados de sensibilidad del medio a la afectación, e identificar aquellos atributos que tienen más peso en cada paisaje para la toma de decisiones.
Finalmente, en las evaluaciones el hecho de contar con un equipo interdisciplinario para abordar un problema no basta. Hay que partir de una plataforma conceptual común donde la ecología del paisaje sea un enfoque a considerar.
Referencias Bibliográficas Citadas
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COPLANARH - Comisión del Plan Nacional de Aprovechamiento de los Recursos Hidráulicos. 1974. Inventario Nacional de Tierras. Estudio geomorfológico de los Llanos Centro Orientales. Publicación No. 41. Caracas, 129 pp.
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Forman, R. y Godron, M. 1986. Landscape Ecology. John Wiley and Sons. New York. 620pp.
IRNR (Instituto de los Recursos Naturales Renovables- Universidad Simón Bolívar). 1996. Desarrollo Petrolero Unidad Quiamare-La Ceiba, 1996-2013. Evaluación Ambiental Esapecífica. Realizado para Astra Producción Petrolera S.A.- Subsidiaria de Astra Cía. Argentina de Petróleo S.A. (Informe Técnico).
MARNR - Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. 1984. Sistema Ambientales Venezolanos. Proyecto VEN/79/001. Síntesis General. Caracas, 245 pp.
República de Venezuela. 1996. Decreto 1.257. Normas sobre Evaluaciones Ambientales de Actividades Susceptibles de Degradar el Ambiente. Gaceta Oficial 35.946. 25 de Abril.
Zonneveld, I.S. 1988. Landscape ecology and its application. En: Landscape Ecology and Management. Proceedings of the First Symposium of the Canadian Society for Landscape Ecology and Management: University of Guelph, May 1987. Editado por Michael R. Moss. Polyscience Publications Inc. Second Printing.
WCED (The World Commission on Environment and Development). 1987. Our Common Future. Oxford University Press. New York. 400 pp.